Fotonaratón X en Pereira: Una ciudad capturada en imágenes

Ser parte del todo
El 23 de febrero se celebró en toda Iberoamérica la décima edición de la Fotonaratón, un evento liderado por el colectivo fotográfico Fotonautas, que ha organizado simultáneamente, en más de 11 países y 61 ciudades, una maratón fotográfica con el propósito de unir a la comunidad para ocupar los espacios públicos en torno al arte.

Si se desea definir el evento en una sola palabra, esta sería “pertenecer”: formar parte de una comunidad que trasciende fronteras, compartir una visión de la ciudad con fotógrafos de toda Iberoamérica y experimentar la sensación única de conexión a través de los lentes, ya sea en La Paz, Ciudad de México o Buenos Aires. Esta filosofía también resonó en el club Lente & Café, que, al conocer el evento, se postuló de inmediato para coordinar la participación en la ciudad. De este modo, Pereira y todos sus fotógrafos pudieron integrarse a ese gran colectivo de profesionales iberoamericanos, quienes alistaron sus equipos para salir a retratar sus ciudades.

El día del evento
Finalmente, llegó el día de la maratón. El punto de encuentro se estableció en el Parque El Lago a las 8:30 a.m. De manera similar a lo acontecido en el Día Mundial de la Fotografía (ver más sobre DMF) , los participantes arribaron uno a uno con sus equipos y cámaras. En esta ocasión, se percibió una sensación distinta: el reencuentro con caras conocidas, aquellas personas que, a lo largo de casi dos años de trayectoria del club, han estado presentes en sus actividades y han evidenciado los resultados de su trabajo. Asimismo, se tuvo la oportunidad de conocer nuevos fotógrafos y descubrir visiones innovadoras que serán reconocidas en futuros eventos.

Mientras los fotógrafos aguardaban el inicio de la jornada, la ciudad nos tenía preparada una sorpresa: gracias al apoyo de la Secretaría de Gobierno y al arduo esfuerzo de los trabajadores de mantenimiento del parque, se activaron las fuentes de agua, permitiendo utilizarlas como elementos compositivos para conferir un toque especial a las imágenes. Pasados unos minutos del inicio, se impartieron las instrucciones generales del recorrido. Posteriormente, aproximadamente 40 fotógrafos posaron ante un sol radiante —poco común en esta temporada de lluvias— para tomar la foto oficial, marcando así el comienzo del evento.

Recorrido y dinámicas
El evento premia en tres categorías: gente, arquitectura y naturaleza urbana. Se programó un recorrido por el centro de la ciudad para capturar distintos aspectos y así ofrecer una muestra de su identidad. Además, como desafío de la organización, el recorrido se realizó de forma grupal hasta su finalización.

El primer tramo consistió en explorar el Parque El Lago, que cuenta con atractivos como la Iglesia San Antonio María Claret, sus arcos, jardines, el cuerpo de agua central, sus fuentes y los edificios circundantes. Luego, a las 9:30, con el acompañamiento de la Policía Nacional se continuó por la Séptima Avenida, descendiendo a la Sexta, pasando frente al Concejo de Pereira y, finalmente, regresando a la Plaza de Bolívar. Durante este tramo se observó la interacción de los fotógrafos con la comunidad y los transeúntes. A través de sus lentes se exaltaron los oficios cotidianos que suelen pasar desapercibidos: trabajadores de obras públicas, vendedores ambulantes, libreros de la 24 y anunciantes de cacharrerías, entre otros.

Sin embargo, no se trató únicamente de seleccionar a estas personas como sujetos fotográficos. Varios participantes se tomaron el tiempo para conversar, escuchar relatos sobre la historia oculta de Pereira y sus vidas, adquirir sus productos e incluso experimentar sabores poco comunes, como la guama en temporada de cosecha.

Atraídos por la gravedad simbólica, se regresó a la Plaza de Bolívar. Si en la antigua Europa todos los caminos conducían a Roma, en esta contemporánea región cafetera todos conducen al Bolívar Desnudo. En esta ocasión, los fotógrafos se enfrentaron a una estatua ya retratada, que requería la creatividad de quien la observa con nuevos ojos para redescubrir su magia.

Posteriormente, se recorrió la calle de la Fundación en busca del Parque Olaya. Sin embargo, a mitad de camino se encontró la escultura “En busca de la luz”, obra de Jaime Jaramillo, guardián del complejo urbano del Diario del Otún. Este hombre de bronce, que simboliza la lucha por encontrar el sentido de la existencia mientras contempla el cielo en busca de iluminación, transmitió su conflicto interno a los fotógrafos, expertos en plasmar en imágenes las batallas del alma.

Dejando atrás a este imponente gigante existencialista, el recorrido siguió hacia su última parada. La amplitud del parque y la diversidad de sus atractivos —la Gobernación, la antigua estación del tren y la moderna estación del Megacable— invitaron a cada participante a explorar a su propio ritmo. Además, las actividades deportivas, recreativas y culturales dotaron de energía y vitalidad la jornada.

Para cerrar la jornada, un grupo de practicantes de capoeira realizó una demostración en la estación del Megacable, momento que no pasó desapercibido para numerosos fotógrafos, quienes aprovecharon la oportunidad para capturar sus últimos disparos del día.

Conclusión
El evento no solo permitió registrar la ciudad a través de las cámaras, sino también redescubrirla mediante sus historias, espacios y gente. Más allá de la técnica fotográfica, la experiencia recordó que cada imagen constituye un puente entre el observador y su entorno, un testimonio de lo que significa habitar y pertenecer a un lugar. Además, evidenció que en diversas partes del mundo se vive esta experiencia de manera similar, demostrando que, a través de la organización, se puede hacer historia.

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